Primero que todo.
Me gusta el equipo que vibra, que no hay que empujarlo, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace en menos tiempo de lo esperado.
Me gusta el equipo con capacidad para medir las consecuencias de sus acciones, la gente que no deja las soluciones al azar.
Me gusta el equipo estricto con su gente y consigo mismo, pero que no pierda de vista que somos humanos y nos podemos equivocar.
Me gusta el equipo que piensa que el trabajo en grupo, entre amigos, produce más que los caóticos esfuerzos individuales.
Me gusta el equipo que sabe la importancia de la alegría.
Me gusta el equipo sincero y franco, capaz de opinar con argumentos serenos y razonables.
Me gusta el equipo con criterio,el que no se avergüenza de reconocer que no sabe algo o que se equivocó.
Me gusta el equipo que al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos.
Me gusta el equipo capaz de criticar constructivamente y de frente; a éstos los llamamos amigos.
Me gusta el equipo fiel y persistente, que no fallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.
Me gusta el equipo que trabaja por resultados. Con gente como esa, me comprometo a lo que sea, ya que con haber tenido esa gente a mi lado me doy por bien retribuido.












